La lluvia modifica por completo las condiciones de manejo para motociclistas. El pavimento mojado reduce la adherencia de los neumáticos y hace que cualquier maniobra incorrecta tenga consecuencias mayores. Aunque muchos conductores consideran que tienen experiencia suficiente para pilotar bajo estas condiciones, ciertos errores comunes siguen siendo una de las principales causas de derrapes y caídas.
Uno de los fallos más frecuentes es mantener la misma velocidad que en piso seco. Cuando el pavimento está húmedo, la distancia de frenado aumenta y el tiempo de reacción debe ser mayor. Circular demasiado rápido reduce el margen para responder ante obstáculos, frenadas repentinas o cambios inesperados del tráfico.
Otro error habitual es frenar bruscamente. Aplicar demasiada fuerza, especialmente sobre el freno delantero, puede bloquear la rueda y provocar pérdida de control. Lo recomendable es realizar frenadas suaves y progresivas, distribuyendo la fuerza entre ambos frenos para conservar estabilidad.

Las aceleraciones agresivas también representan un problema. Abrir el acelerador de manera repentina puede hacer que la rueda trasera pierda tracción, especialmente al arrancar o salir de curvas. En lluvia, todos los movimientos deben ser más suaves y controlados.
Otro error común es inclinar demasiado la motocicleta en curvas. Cuando el pavimento está mojado, el agarre lateral disminuye, por lo que conviene reducir velocidad antes de girar y realizar inclinaciones más moderadas.
Superficies peligrosas cuando están mojadas
Pasar sobre líneas pintadas, tapas de alcantarilla, pasos peatonales, adoquines, hojas mojadas o manchas de aceite puede ser más riesgoso que circular sobre asfalto húmedo, ya que estos materiales suelen volverse extremadamente resbalosos.
Ignorar el estado de los neumáticos también puede salir caro. Rodar con llantas desgastadas, presión incorrecta o dibujo insuficiente disminuye la capacidad de evacuar agua y aumenta el riesgo de aquaplaning o pérdida de adherencia.
Además, algunos conductores descuidan la visibilidad. Andar en moto con el visor empañado, ropa oscura o luces apagadas dificulta tanto ver como ser visto por otros automovilistas.