El tráfico en hora pico es uno de los principales enemigos del rendimiento de combustible. En ciudades como la Ciudad de México, donde millones de vehículos circulan diariamente, los traslados pueden extenderse por largos periodos con el motor encendido y el auto avanzando a vuelta de rueda. Esta combinación provoca un mayor consumo de gasolina, ya que el vehículo pasa más tiempo en ralentí y realizando aceleraciones constantes.
Uno de los factores que más incrementa el gasto es el llamado manejo “acordeón”, es decir, avanzar unos metros y frenar repetidamente. Cada aceleración exige más combustible, especialmente en carros con motor de combustión tradicional. Para reducir el impacto, se recomienda mantener una distancia prudente con el vehículo de adelante y anticipar el flujo del tránsito, evitando frenadas bruscas y aceleraciones innecesarias.

Otra estrategia clave es planear la ruta con anticipación. Utilizar aplicaciones de navegación que informen sobre congestionamientos permite elegir trayectos alternativos o ajustar el horario de salida. Incluso salir 15 o 20 minutos antes o después del pico más alto del tráfico puede traducirse en un trayecto más fluido y un menor consumo.
El uso adecuado del aire acondicionado también influye. En tráfico pesado, el sistema puede aumentar ligeramente el consumo de gasolina, aunque conducir con las ventanas abiertas a mayor velocidad genera mayor resistencia aerodinámica. En trayectos urbanos a baja velocidad, la diferencia es menor, pero lo recomendable es utilizar el climatizador de forma moderada.
Cuidar el estado del auto ayuda consumir menos gasolina
Mantener el auto en buen estado es otro punto esencial. Llantas con la presión correcta, afinaciones periódicas y filtros limpios ayudan a optimizar la combustión y mejorar el rendimiento por litro. Un motor descuidado puede incrementar el gasto de gasolina hasta en un 10%.
Finalmente, adoptar una conducción suave y constante es la herramienta más efectiva. Acelerar progresivamente, evitar cargas innecesarias en la cajuela y apagar el motor si la detención será prolongada son prácticas sencillas que ayudan a ahorrar.