El paso de Isack Hadjar por Miami estuvo lejos de ser sencillo. El francés había conseguido inicialmente una destacada novena posición en la clasificación, confirmando nuevamente su capacidad para competir regularmente dentro del top 10. Sin embargo, horas después fue excluido de la sesión debido a una infracción técnica en su monoplaza, provocada por una irregularidad en el fondo plano del RB22. La FIA detectó que una sección del piso excedía por dos milímetros las dimensiones permitidas por el reglamento.
La sanción obligó a Hadjar a arrancar desde el pitlane en la carrera del domingo, complicando por completo su estrategia. Aun así, el francés mostró agresividad desde el inicio y logró ganar posiciones rápidamente durante las primeras vueltas, dejando buenas sensaciones sobre su ritmo en tanda larga. No obstante, su remontada terminó abruptamente tras golpear el muro y abandonar en la sexta vuelta. El propio piloto reconoció después que cometió un error de concentración mientras intentaba maximizar su recuperación.

Pese a este doble golpe, Red Bull evitó cualquier señal de alarma. Laurent Mekies, jefe del equipo, asumió públicamente la responsabilidad por el error técnico que derivó en la descalificación y pidió disculpas al piloto. Además, defendió el trabajo de Hadjar, resaltando que el francés sigue mostrando velocidad, madurez y capacidad de adaptación en una temporada especialmente exigente.
Red Bull confía en el progreso de Hadjar
Dentro de la estructura austriaca consideran que Miami no cambia la valoración positiva que tienen sobre Hadjar. El piloto ha demostrado consistencia en clasificación durante varias fechas y ha sido competitivo frente a un entorno de alta presión, compartiendo garaje con Max Verstappen.
Aunque el resultado final fue decepcionante, Red Bull prefiere enfocarse en el panorama general. El equipo considera que Hadjar continúa en curva ascendente y que este tipo de fines de semana forman parte natural del proceso de aprendizaje de un piloto joven.