Mercedes atraviesa un sólido inicio de campaña en la Fórmula 1, con victorias de George Russell y Andrea Kimi Antonelli que colocan a la escudería alemana entre los principales candidatos al título. Sin embargo, existe preocupación por un aspecto que se ha repetido en varias carreras: las deficientes salidas desde la parrilla. Toto Wolff, director del equipo, fue contundente al señalar que este problema debe resolverse cuanto antes.
Tras el Gran Premio de Miami, Wolff reconoció que las arrancadas del equipo no estuvieron al nivel esperado. Aunque Mercedes ha mostrado velocidad a una vuelta y buen ritmo de carrera, perder posiciones en los primeros metros compromete toda la estrategia del domingo. El directivo calificó estas ejecuciones como “no aceptables”, al considerar que un contendiente al campeonato no puede regalar terreno frente a rivales directos como McLaren o Ferrari.

El problema resulta aún más evidente considerando el potencial del monoplaza W17. Mercedes ha construido un auto competitivo bajo el nuevo reglamento técnico de 2026 y ha logrado colocarse regularmente en las primeras filas. Sin embargo, convertir esas buenas posiciones de salida en liderazgo de carrera se ha vuelto una tarea pendiente.
Mercedes trabaja en equipo para encontrar la solución
Wolff explicó que el equipo trabaja para entender por qué sus pilotos no están maximizando la tracción inicial ni la gestión del embrague al apagarse los semáforos. Aunque evitó señalar responsabilidades individuales, dejó claro que tanto pilotos como ingenieros deben encontrar soluciones inmediatas.
Pese a esta autocrítica, Mercedes continúa como uno de los referentes de la temporada. Antonelli lidera momentáneamente la clasificación, mientras Russell se mantiene cerca en la pelea. No obstante, Wolff insistió en que para sostener sus aspiraciones al campeonato no basta con tener el coche más rápido; también es indispensable ejecutar a la perfección cada fase del fin de semana, comenzando por la salida.