Stefano Domenicali, presidente y director ejecutivo de la Formula 1, mostró su apoyo absoluto a la iniciativa impulsada por la FIA para regresar a los motores V8 en la máxima categoría del automovilismo. El dirigente italiano aseguró que respalda “al 1000%” la visión promovida por el presidente del organismo, Mohammed Ben Sulayem.
La propuesta contempla el posible regreso de los motores V8 atmosféricos utilizando combustibles sostenibles a partir de 2030 o 2031. La idea ha ganado fuerza en los últimos meses debido a las críticas que han recibido las unidades híbridas actuales, especialmente por su complejidad, costos y sonido menos atractivo para muchos aficionados. Domenicali considera que esta nueva dirección podría devolver parte de la esencia histórica de la F1.

Domenicali señaló que con motores V8, combustibles sostenibles y autos más ligeros, la categoría podría recuperar una experiencia de conducción más pura y espectacular. Además, destacó que este tipo de propulsores permitirían reducir el peso de los monoplazas al eliminar parte de los complejos sistemas híbridos actuales.
Fabricantes se oponen a la postura de los dirigentes de la F1 y la FIA
El posible cambio, sin embargo, no genera consenso absoluto entre los fabricantes. Algunas marcas consideran que abandonar tan pronto la electrificación podría afectar sus estrategias comerciales, especialmente compañías como Mercedes-Benz, Honda o Audi, que utilizan la F1 como plataforma tecnológica para sus vehículos híbridos y eléctricos.
Incluso Toto Wolff reconoció que Mercedes estaría dispuesto a discutir el regreso de los V8, aunque defendiendo algún nivel de electrificación para mantener la conexión tecnológica con la industria automotriz moderna. La FIA y la F1 continuarán analizando el futuro reglamentario de la categoría en los próximos meses.