Pilotos de la F1 se encuentran en el ojo del huracán, después que una investigación de la Guardia di Finanza de Italia inició un proceso de revisión fiscal para pilotos de la máxima categoría del automovilismo y otros trabajadores por posibles irregularidades en el pago de impuestos derivados de competencias celebrados en aquel país.
La investigación está centrada en los ingresos generados por pilotos en carreras celebradas en Italia, pues de acuerdo con las leyes vigentes, todos los atletas extranjeros deben realizar el pago de impuestos correspondiente por ganancias obtenidas por eventos desarrollados en su territorio.
De acuerdo con el reporte, autoridades del fisco italiano ya contactaron a pilotos, sin especificar nombres, a través de notificaciones oficiales, donde se solicita la presentación de declaraciones fiscales correspondientes al ejercicio fiscal 2025.
Dichos documentos solicitan establecer comunicación directa, o bien, a través de representantes legales, con la intención de aclarar su situación y definir los siguientes pasos para este proceso.
La legislación vigente contempla la posibilidad de ampliar criterios retroactivos en determinados casos, lo que permitiría revisar ingresos de años anteriores vinculados a Grandes Premios realizados en sedes como el Autódromo Nazionale di Monza, el Autódromo Enzo y Dino Ferrari y Mugello Circuit.
Con esta investigación, las autoridades italianas buscarán acceder a contratos de pilotos y acuerdos comerciales para construir con precisión el origen de los ingresos y su correcta imputación fiscal.
Algo que llama la atención de esta polémica es que de acuerdo con las leyes fiscales italianas, cuando los impuestos no declarados superan los 50 mil euros, el caso puede escalar al ámbito penal, por lo que el caso podría escalar más allá de multas económicas, existiendo la posibilidad de que se abran juicios.