Parece que fue ayer cuando la firma alemana presentó la última generación del sedán mediano y por ende su variante más deportiva. Aunque el exterior recibirá los retoques habituales de media vida, la verdadera noticia está puertas adentro. BMW se prepara para jubilar el diseño que conocemos y abrazar la filosofía de la Neue Klasse.
El cambio se centra en remplazar la pieza central de la cabina que ya hemos visto durante los últimos años, además de la pantalla curva. Según las últimas imágenes espía de los prototipos del Serie 5 Touring. El M5 adoptará una pantalla panorámica proyectada directamente en la base del parabrisas, permitiendo que la información vital flote en la línea de visión del piloto. El centro del tablero estará dominado por una nueva pantalla independiente, heredada del recién presentado iX3.

Uno de los detalles más polémicos de las pruebas ha sido la aparición de un volante de dos radios con mandos sobredimensionados, un diseño que parece más adecuado para un SUV eléctrico que para un BMW con siglas M. Aunque este volante se está probando en la plataforma de la Serie 5, fuentes cercanas a la marca sugieren que el M5 conservará su tradicional volante de tres radios, manteniendo ese último detalle de deportividad.
Se espera que el selector de cambios adopte un acabado en cristal, similar al visto en los modelos de gama alta de la marca, aportando un toque de lujo táctil en un entorno dominado por pantallas.