Sabemos que con el paso de las generaciones los vehículos llegan a crecer un par de centímetros para dar paso a más modelos situados por debajo. Tal es el caso del A7, pues en su variante L se presume que es uno de los modelos más largos que la marca de los cuatro aros ha creado. Este modelo no es solo un coche familiar; es una declaración de principios sobre la plataforma PPC (Premium Platform Combustion), diseñada para quienes consideran que un A6 Avant europeo se queda corto, literalmente.
Aunque Audi mantiene las cifras oficiales de manera desconocida, las filtraciones sugieren que el A7L Avant no solo superará los 4.99 metros del A6 estándar, sino que podría llegar a los 5.06 metros del legendario concept Avantissimo de 2001. Si esto se confirma, estaríamos ante el vehículo familiar más largo jamás fabricado por Audi.
Este estiramiento responde a la eterna demanda del mercado chino: un espacio infinito para las piernas en la fila trasera, transformando la silueta del coche en una suerte de "limusina con maletero extendido".

La imagen filtrada revela una parte trasera que busca una identidad propia, alejándose de la sobriedad del A6.La parte trasera presenta una caída más pronunciada, otorgándole un aire más deportivo y cercano a un shooting brake. Mantiene la sofisticada firma lumínica OLED con una franja LED de ancho completo, flanqueada por salidas de escape de buen tamaño que enmarcan un difusor discreto.
En cuanto al frontal, se espera que herede el "rostro" del A5L Sportback chino: una mirada agresiva con una parrilla conectada visualmente a las tomas de aire mediante molduras negras, un guiño estético al nuevo RS5 pero sin el ensanchamiento.

El interior promete ser un despliegue digital. Se da por hecho que el A7L Avant integrará la configuración de triple pantalla de última generación de la marca, pero con un matiz crucial: el software estará totalmente adaptado al ecosistema digital chino, optimizando la conectividad con servicios locales que suelen ser una barrera para los fabricantes europeos.