El crecimiento que se ha registrado poco a poco en la venta de autos eléctricos poco a poco ha traído panoramas que eran difíciles de vislumbrar hace unos años, pues un análisis reciente de Recurrent, respaldado por Goldman Sachs, señala que en un futuro no muy lejano será más barato reemplazar la batería de un vehículo eléctrico que reparar una avería grave en un motor de combustión interna.
La razón principal son las proyecciones que sitúan una disminución considerable en el costo de las baterías de autos eléctricos hacia 2030, lo que podría traer un cambio de perspectiva hacia uno de los temores más repetidos entre posibles consumidores y acelerar la venta de vehículos con motores eléctricos.
De acuerdo con datos actualizados en 2026, se estima que el precio de las baterías eléctricas disminuya a 69 euros por kWh (poco más de 1,400 pesos por kWh), cerca de la mitad del costo en 2023.
Algunos compuestos químicos, como el litio ferrofosfato, ya ronda en al rededor de los 65 euros por kWh (1,330 pesos). Con miras al 2030, el Rocky Mountain Institute plantea escenarios optimistas, con costos de entre 28 a 46 euros por kWh (entre 574 y hasta poco menos de 950 pesos mexicanos, respectivamente).
En ese sentido, sustituir una batería grande, de 90 a 100 kWh, tendría un costo de entre 3,200 y 4,800 euros (entre 66 mil y 98 mil pesos), e incluso podría ser menor si la tendencia se mantiene.
En paquetes menores, como el de baterías de 60 kWh presente en varios modelos que ya se comercializan, el intervalo podría ir entre 2 mil a 3 mil euros (entre 41 mil y 61 mil pesos mexicanos).
Es importante destacar que son múltiples los factores que impulsan esta reducción de costos, como disminución en el precio de materias primas, en particular el litio y el cobalto, así como una cadena de suministros más eficiente. También influyen otros factores como la producción a gran escala, competencia creciente y presión a otros tipos de tecnología, como las baterías LFP.
En ese sentido, una reparación de consideración en un motor de combustión interna puede ir de los 4 mil a los 5 mil euros, dependiendo de los componentes y la marca del auto. Una reparación de una batería de gran tamaño puede costar entre 3 mil 200 y 4 mil 800 euros.
Si este pronóstico se cumple, el auto eléctrico no solo será conocido por ser más eficiente y limpio, sino por tener un costo de mantenimiento mucho menor en comparación a unidades de combustión interna.