En la década de 1960, Ford de México decidió construir su Centro de Ingeniería y Desarrollo de Producto el cual, según el fabricante estadounidense, es un relato de ingenio, visión y talento nacional. Este centro de ingeniería, de hecho, ha sido clave en la evolución de Ford en el país, pues ha ayudado a desarrollar la industria automotriz.
En 1962 la planta de Ford en La Villa ya no rendía lo suficiente y la compañía tomó la decisión estratégica de construir una nueva sede en Cuautitlán Izcalli, Estado de México. De acuerdo con datos de la marca, se hizo una inversión de 500 millones de pesos y la fábrica se equipó con tecnología de vanguardia, así como equipo para fundición, un laboratorio de calidad y una pista de pruebas.
Al mismo tiempo, Ford creaba un espacio para el diseño y la innovación, donde ingenieros mexicanos comenzaron a crear soluciones propias, mejorar productos y procesos; también ha crear vehículos que se adaptaban a las necesidades de los mexicanos.
Entonces, el Centro de Ingeniería y Desarrollo de Producto comenzó a trascender y, señala Ford, ha convertirse en un motor de innovación a nivel mundial. De hecho, Henry Ford II, cuando inauguró la planta de Cuautitlán en 1964, explicó que era “el símbolo de nuestra confianza en el crecimiento, en la fuerza y la estabilidad de la economía, en las habilidades y el carácter industrioso de las mujeres y los hombres de Ford en México”.
El legado de Ford en México se ha fortalecido
Muchos años después de la inauguración del Centro de Ingeniería y Desarrollo de Producto, Ford ha fortalecido su legado en territorio mexicano. Una muestra de ello es el Global Technology and Business Center (GTBC), que se localiza en Naucalpan, Estado de México desde 2022.
En este campus considerado de clase mundial, explica Ford que hizo una inversión de 260 millones de dólares, y que representa la visión de la marca para el futuro del trabajo, la movilidad y el desarrollo de talento.
El GTBC, además alberga hasta nueve mil colaboradores y, señala Ford, fomenta un entorno colaborativo centrado en la creación, conexión e innovación.
A nivel mundial, hoy en día alberga al Centro de Ingeniería más grande de México, y el segundo más grande de Ford en todo el mundo.
Ford, incluso señala que más de tres mil ingenieros mexicanos operan en ese centro, y que contribuyen al diseño de vehículos icónicos, como el SUV Ford Bronco Sport. Igual brinda el desarrollo de soluciones tecnológicas avanzadas.
De esta forma, a lo largo de 100 años, Ford ha consolidado una presencia multifacética en México, desde manufactura, diseño automotriz, ingeniería de vanguardia e innovación.
